Las lesiones que se producen en las personas por descargas eléctricas son potencialmente graves. Es preciso adoptar medidas de precaución y de prevención en todos los casos, ya que la electricidad se transmite con facilidad por los tejidos del cuerpo causando daños graves y generalizados, aun cuando a simple vista la piel presente únicamente la lesión del contacto inicial, que puede ser pequeña.
El shock eléctrico puede derribar a una persona, cortarle la respiración, detener el latido del corazón o causar desvanecimiento.

El modo de actuar en un caso de electrocución
- Varía en función de la causa que la ha provocado.
- Mientras que en el hogar es prioritario cortar el paso de la corriente, en la naturaleza puede atenderse al herido de forma inmediata.
- Desgraciadamente en las líneas de alta tensión es imposible acercarse al accidentado a menos de veinte metros sin sufrir daños. Hay que solilcitar a la compañía el corte de electricidad y avisar a los servicios de socorro.
Accidentes por caída de rayo
- Posicionar al afectado tumbado boca arriba con la cabeza en alto.
- Si las quemaduras no son graves, friccionarlo, refrescarle la cara y darle a oler vinagre o amoníaco si es posible.
- Efectuar maniobras de reanimación cardiorrespiratoria en caso necesario.
- Traslado urgente a un centro médico.
Accidente doméstico
- Desconectar el objeto causante de la descarga o cortar el fluido de electricidad.
- Es muy importante no tocar a la víctima hasta que se haya conseguido este objetivo, ya que de lo contrario la persona que acude en su ayuda puede sufrir la misma suerte.
- Una vez anulada la fuente de descarga apartar a la persona de ella mediante un elemento de madera y acto seguido proceder como en el caso anterior.










































