Se produce cuando se inflama el peritoneo, una membrana que rodea la cavidad del abdomen y otros órganos de su interior. Su función es la de proteger estos órganos y estructuras y también facilita los movimientos estomacales e intestinales necesarios para el proceso de la digestión.
Esta membrana es delgada, transparente y elástica, pero a la vez es resistente. Dispone de una red de nervios que la hacen extremadamente sensible a las lesiones, de forma que se experimenta un agudo dolor cuando éstas aparecen
Causas
La peritonitis puede revestir bastante gravedad, y sus causas son variadas:
- Apendicitis aguda. Consiste en la perforación de un apéndice del peritoneo que se ha inflamado. Como consecuencia el pus invade la cavidad abdominal y la infección y la inflamación se extienden al peritoneo.
- Úlcera duodenal perforada. Cuando esta úlcera se perfora, los jugos gástricos y la bilis se desplazan a la zona del peritoneo parietal y visceral. Como estos jugos son altamente corrosivos y este tipo de tejido no está preparado para contenerlos, aparecen lesiones que se infectan con gran rapidez.
- Lesiones abdominales. Debido a accidentes o heridas de arma blanca o bien por golpes muy fuertes como puñetazos, golpes o patadas.
Síntomas más habituales de la peritonitis
- Dolor abdominal.
- Parálización de la parede abdominal en la comprobación médica.
- Vómitos.
- Presión arterial baja.
- Pulso acelerado.
Tratamiento
En la mayoría de los casos se requiere una intervención quirúrgica, con el objeto de extirpar el apéndice infectado o bien de reparar la perforación provocada por la úlcera.










































