La depresión es una enfermedad que altera fuertemente la calidad de vida. La cuestión es saber si existen signos que puedan avisar de su manifestación, para usar métodos preventivos antes de que se instale definitivamente en el paciente.
Evitar la aparición
La depresión se instala progresivamente, y es posible detectar sus primeros síntomas. Los signos precursores de la depresión comienzan entre 3 y 6 semanas antes de que se transformen en enfermedad.
Los síntomas anunciadores de la depresión
. Insomnio: con el típico desvelamiento precoz hacia las 4 de la mañana. O bien, un sueño fragmentado y poco reparador.
. Disminución de la libido: distanciamiento de las relaciones sexuales, que se hacen ansiógenas. Dificultades para hablar del problema, y justificación por el cansancio.
. Falta de tono vital: falta de vigor, que se compensa con una hiperactividad febril, es decir que el paciente se fuerza a comenzar tareas nuevas, sin llevar ninguna a término.
. Desarreglos en el carácter: impulsividad e irritabilidad que culpabilizan al sujeto. Intolerancia y cólera desproporcionadas en la rutina diaria.
. Anomalías sensoriales: intolerancia al ruido por niveles que anteriormente se soportaban bien. Pérdida del gusto, atribuido a una falta de apetito.
. Cambio de comportamiento: el cambio es percibido por el entorno, lo que provoca un aumento de la ansiedad del paciente, que tiene la impresión de no ser él mismo. La angustia percibida aumenta el consumo de alcohol, encerrándolo en un círculo vicioso.
. Somatización: el sufrimiento, mal expresado verbalmente, se manifiesta en el cuerpo con dolores de cabeza, desajustes digestivos, fatiga, etc.
El tratamiento
. Consultar a un psiquiatra. Es el único que puede valorar los síntomas. Tras su diagnóstico, y confirmar la depresión, el médico puede prescribir un antidepresor, o cualquier otro tipo de tratamiento para mejorar los síntomas y mejorar la calidad del sueño.
. Cambiar los hábitos. El entorno nos puede ayudar mucho: acompañarnos al cine, realizar actividades al aire libre. También es bueno realizar actividades relajantes, como el yoga, la música. Es muy recomendable practicar algún tipo de deporte (caminar, correr, bicicleta, natación…).
. Una mirada positiva: Se debe aprender a vivir positivamente, a ver el lado bueno de las cosas. Se debe limitar el consumo de alcohol, ver películas tristes, o leer novelas desgarradoras, y recuperar los hobbies que más placer no proporcionen, como la pintura, la música, o ir a bailar.











































