El sulfuro de hidrógeno (H2S) puede jugar un papel de gran alcance en evitar el envejecimiento, según un estudio nuevo. En el mismo, un equipo de China exploró los potenciales caminos “antiage” del compuesto.
El H2S ha ido ganando cada vez más atención como una importante molécula de señalización endógena debido a sus efectos significativos sobre el sistema cardiovascular y el nervioso. Se amontona cada vez más la evidencia de que el sulfuro de hidrógeno retrasa el envejecimiento mediante la inhibición de reacciones de radicales libres, mediante la activación de SIRT1, una enzima la cual se cree que es reguladora de la vida útil, y, probablemente, a través de sus interacciones con un gen que parece tener sus propias características de actividad contra el envejecimiento.

El sulfuro de hidrógeno se produce en el cuerpo humano, y tiene una variedad de efectos fisiológicos importantes. Por ejemplo, relaja el endotelio vascular y las células musculares lisas, lo cual es importante para mantener las arterias limpias a medida que envejecemos.
Funciona como un antioxidante e inhibe la expresión de factores proinflamatorios, todos los cuales implican un papel importante en el envejecimiento y las enfermedades asociadas con la edad. Por ejemplo, los ratones que carecen de CSE, el gen para una enzima implicada en la producción de H2S, manifiestan extensa arteriosclerosis prematura, una consecuencia inevitable del envejecimiento.
La disminución de H2S también se cree que socava la salud neurológica. Niveles endógenos insuficientes de H2S en modelos animales han sido hallados en la enfermedad de Parkinson, y también se encuentra disminuido en los cerebros de pacientes con la enfermedad de Alzheimer. Incluso hay sugerencias en estudios humanos, que el H2S puede proteger contra el cáncer.











































