¿Se trata de una verdadera migraña, o de un simple dolor de cabeza? Esta es la gran pregunta que muchas personas se formulan. La cuestión está en saber cómo diferenciar la migraña de una cefalea tensional. Veamos los criterios para un correcto diagnóstico.
¿Migraña o cefalea tensional?
No todos los dolores de cabeza son migrañas. En general, se estima que uno de cada tres dolores de cabeza es una verdadera migraña. Un dolor de cabeza puede, por ejemplo, estar ocasionado por una gripe, con la sensación de tener la cabeza pesada y dolores persistentes.
Se habla de simple cefalea tensional, pero en la práctica ¿cómo se puede hacer la diferencia? Entre migraña y cefalea tensional, los criterios están muy bien definidos y se basan en la clasificación internacional.
Los criterios de la cefalea tensional
. Dolor de cabeza con presión.
. Intensidad de ligera a moderada.
. No se agrava con el esfuerzo.
. No hay náuseas ni vómitos.
. Fotofobia (intolerancia a la luz), o fonofobia (intolerancia al ruido), a veces se dan, pero nunca simultáneamente.
. La cefalea tensional puede durar entre 30 minutos y 7 días.
Se puede tratar, por lo tanto, de un dolor puntual o crónico. En el caso de una cefalea puntual, la crisis dura poco tiempo y es poco intensa. Sin embargo, cuando la crisis dura más tiempo, las exploraciones complementarias son necesarias para descartar una eventual enfermedad encubierta.
El diagnóstico de la migraña
Cinco crisis de una duración de entre 4 y 72 horas (sin ingesta de medicamentos). Las crisis presentan, al menos, dos de las siguientes características:
. Unilateral, pulsátil, intensidad de moderada a severa, agravada por el esfuerzo, acompañada de náuseas o vómitos, fonofobia o fotofobia.
La migraña impone un tratamiento específico, tanto de las crisis como de los problemas de base más profundos.












































