Si eres amante de la medicina natural no te sorprenderá que te diga lo importante que son las hierbas para el organismo. En el caso del té de las flores de hibiscus podemos decirte que son muy buenas para tratar el colesterol.
La flor de hibiscus o jamaica es llamada científicamente ‘Hibiscus sabdariffa’ y es una planta que se usa hace muchísimo tiempo en China, Taiwán e India. Tiene propiedades antioxidantes que lo hacen ideal para curar enfermedades metabólicas como la hipercolesterolemia y la hipertensión arterial.
Además ayuda a controlar los valores de los triglicéridos, previene enfermedades cardiovasculares, es antiparasitaria, diurética, tiene efectos levemente laxantes, es adelgazante y digestiva y como te dijimos antes, controla los niveles de colesterol y la presión arterial.
Una infusión realizada con este té previene la oxidación del colesterol malo o LDL, ya que disminuye su nivel toxico y acumulación sobre las células macrófagas y endoteliales. Como consecuencia de esto disminuye la formación de ateromas en las paredes de las arterias.
Una confusión de hibiscus nos brinda una importante cantidad de antocianinas y otros flavonoides, además de diferentes compuestos fenólicos. Con esto podremos bajar la hipertensión arterial disminuyendo los riesgos de ictus (enfermedad cerebrovascular que perjudica a los vasos sanguíneos evitando la llegada de sangre a tu cerebro).
Debes tener presente, que este té, como todos las otras infusiones naturales nunca deben suplantar los tratamientos médicos tradicionales, sino que deben ser tomados como un complemento de estos.
Luego de una investigación llevada a cabo recientemente en México por la química Yolanda Aquino y el Doctor Alfonso León Cruz se dio a conocer que la flor de jamaica o hibiscus reduce en forma marcada el colesterol malo en un 35% y los triglicéridos en un 19%.
El té de hibiscus puede tomarse tanto frío como caliente. Si nos gusta más podemos añadirle una cucharadita de canela, jengibre, miel o jalea real. Estos complementos incrementaran los efectos cardioprotectores.











































