Los huesos almacenan grandes cantidades de este mineral, el cual es un combatiente del stress por excelencia debido a su efecto tranquilizante y relajante muscular.
El consumo de los alimentos ricos en magnesio ayuda a reducir los niveles de stress. Este nutriente equilibra el sistema nervioso central y, además, posee una ligera y eficaz acción sedante que ayuda a atenuar y a reducir de forma considerable los nervios.

El magnesio activa las sustancias que colaboran en la metabolización de las proteínas y los hidratos de carbono, es indispensable para el correcto metabolismo del calcio, fósforo, sodio, potasio y la vitamina C, y es esencial para un buen funcionamiento nervioso y muscular.
Además promueve la salud del sistema cardiovascular, ayuda a mantener sanos los huesos, y dientes, evita el depósito de calcio proveniente de los cálculos renales o biliares, ayuda a la digestión, actúa como laxante suave y antiácido, también resulta efectivo en las convulsiones del embarazo y previene los partos prematuros, ya que mantiene al útero relajado.
Este nutriente interviene también en el equilibrio hormonal disminuyendo los dolores premenstruales, actúa sobre el sistema neurológico favoreciendo el sueño y la relajación, controla la flora intestinal y protege de las enfermedades cardiovasculares y tiene efectos favorables para los hipertensos.
Para evitar la carencia de magnesio se debe disminuir el consumo de bebidas alcohólicas, cafeína, se debe moderar la ingesta grasa y evitar los diuréticos. Y para a provechar al máximo sus beneficios se deben consumir alimentos como las frutas secas y semillas, cereales integrales, salvado, germen de trigo, legumbres, hortalizas verdes, plátanos, chocolate y leche.
Contar con una alimentación variada mantiene saludable al organismo, es importante consumir todos los alimentos que están en la pirámide alimenticia y siempre que se tenga algún tipo de duda se debe recurrir a un especialista de confianza.












































