El trastorno se conoce como sialorrea o ptialismo debido al fermento de la saliva llamado patialina.
Glándulas salivares
La saliva es vertida a la boca a través de de unos conductos concetados con tres pares de glándulas. Las llamadas parótidas son las mayores, y segregan una saliva con aspecto acuoso.
El siguiente par se sitúa en el suelo de la boca bajo la mandíbula. Llamadas submaxilares. El último par se encuentra bajo la lengua y se denominan glándulas sulblinguales.
Estos dos últimos pares además, segregan una saliva más espesa con moco, que beneficia la masticación y la deglución.. Existen otras glándulas más pequeñas distribuídas por la mucosa bucal
Exceso de saliva
La producción de saliva se debe a factores gustativos, lesiones dentales o lesiones de la mucosa bucal; por estímulos cerebrales, como emocionales, olfativos o visuales. También por el centro del apetito. En ocasiones la segregación se produce por reflejos iniciados en el estómago y en el intestino delgado.
La cantidad normal de saliva formada al día por una persona sana oscila entre 800 ml. y un litro y medio. Se considera que hay un exceso cuando se supera este límite, aunque también cuando la saliva llega a derramarse de la boca.
Aumento de saliva por estimulación excesiva
- Cálculos en las glándulas
- embarazo, histerismo,
- medicamentos
- intoxicaciones de yodo o mercurio.
Aumento de saliva por dificultad para tragar
- enfermedades neurológicas o musculares
- imposibilidad de cerrar los labios en su totalidad
Es posible disminuir la cantidad de saliva mediante algunos fármacos. En ocasiones está indicada la radioterapia de las glándulas o la inyección de toxina botulínica para bloquear los nervios.












































