Una dieta de por vida rica en ácidos grasos omega-3 puede inhibir el crecimiento de tumores de cáncer de mama en un 30%, según una nueva investigación de la Universidad de Guelph.
Se estima que este es el primer estudio en proveer evidencia inequívoca de que los ácidos grasos omega-3 reducen el riesgo de cáncer.
Los investigadores lograron demostrar que la exposición de por vida a los ácidos grasos omega-3 tiene un papel beneficioso en la prevención de enfermedades en este caso de la prevención del cáncer de mama.

El cáncer de mama sigue siendo la forma más común de cáncer entre las mujeres en todo el mundo y es la segunda causa principal de muertes por cáncer en las mujeres.
Muchos profesionales de la salud han creído durante mucho tiempo que la dieta puede ayudar significativamente a prevenir el cáncer. Sin embargo, los estudios epidemiológicos y experimentales para respaldar esas afirmaciones han sido insuficientes, y los estudios en humanos han sido inconsistentes.
Existen desafíos inherentes a la realización y la medición de la dieta en este tipo de estudios, y han obstaculizado la capacidad de establecer firmemente los vínculos entre los nutrientes de la dieta y el riesgo de cáncer.
Por todo esto, para el nuevo estudio se utilizaron herramientas genéticas modernas para abordar la cuestión nutricional clásica.
El hecho de que un nutriente encontrado en los alimentos pueda tener un efecto significativo en el desarrollo y crecimiento de tumores es notable y tiene implicaciones considerables en la prevención del cáncer de mama.
La prevención es un área de creciente importancia. Los profesionales de salud trabajan para construir un planeta mejor, que incluye un mejor estilo de vida y dieta.











































